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Denuncian
incapacidad en Vidarte
Acusan a la titular del festival
de ignorar a la comunidad artística mexicana y favorecer la publicidad
sobre el contenido
Ciudad de México (7 septiembre 2002).- Dolores Creel Miranda,
directora del festival Vidarte 2002, ha demostrado ignorancia e incapacidad
para sacar adelante dicho encuentro y, aunque se ha presentado como
una "gran profesional", no conoce al gremio ni le tiene respeto
alguno, sostuvieron siete de los artistas participantes.
El pasado miércoles se dio a conocer la renuncia de seis creadores
a la competencia internacional de video y multimedia: José Manuel
Bravo, Marie Christine Camus, Claudia Prado, Ricardo S. Pareyón,
Alfredo Salomón y Sharon Toribio por desacuerdos con la titular
de la Unidad de Proyectos Especiales del Consejo Nacional para la Cultura
y las Artes.
La noche del jueves, Fabián Castro, Fernando Llanos, Amaranta
Sánchez, Andrés Villalobos y los mencionados Pareyón,
Camus y Salomón hicieron público su enojo por el hecho
de que se ignorara en el festival a la comunidad artística mexicana
y se sacrificara su contenido en aras de una "inmensa" inversión
económica en publicidad.
Los creadores expresaron su desacuerdo con la campaña de desprestigio
emprendida por Creel contra sus ex colaboradores Ricardo Nicolayevsky
(dirección artística), Priamo Lozada (curaduría
general), Andrea Stavenhaguen (prensa), Rodrigo Fernández (coordinación
editorial), Yesika Mena y Luis Sierra (producción), quienes hace
un mes renunciaron a la organización de Vidarte por considerar
que su trabajo carecía de autonomía ante las imposiciones
de la directora.
Sarah Minter, quien presentó el año pasado su renuncia
a la dirección del festival, dijo que le resultó difícil
tratar a Creel Miranda por su "gran desconocimiento" del medio
y de los artistas, y porque tomaba decisiones unilaterales sin consultar
al equipo.
"El problema comenzó cuando, siendo cabeza de la Unidad
de Proyectos Especiales (UPX), decidió convertirse también
en directora del Festival. No podíamos llegar a acuerdos. Yo
he estado en todos los festivales del país y sé que las
lagunas de este medio son la falta de historia, reflexión y análisis
sobre el video, así como de un escaparate para la producción
mexicana en un contexto internacional, así que trabajamos un
proyecto en ese sentido".
Después de explicar dicho proyecto a detalle, recordó
Minter, la hermana del Secretario de Gobernación, Santiago Creel
Miranda, nunca tomó en cuenta sus consideraciones.
"El resultado fue un festival en el que no hay artistas mexicanos
ni en la exhibición ni en las conferencias, no se invitó
a los autores que viven en otros estados, no hubo un ejercicio de reflexión
y sólo se trajo a videastas extranjeros para que nos 'enseñen'
cómo debemos trabajar", dijo la videoasta.
Minter consideró penoso que el festival no cumpliera con su labor
de servir como un escaparate internacional del trabajo de los artistas
del país.
Para que esto no vuelva a suceder, agregó, es necesario que el
festival se vuelva independiente y cuente con un consejo técnico
integrado por la comunidad.
"Está muy bien que dependa del CNCA porque necesita recursos
económicos y porque es obligación del gobierno apoyar,
pero no debería mezclarse con instancias como la UPX ni tampoco
se debe confundir a un funcionario institucional con un director de
festival".
Pareyón explicó que decidió retirarse del certamen
por haber recibido un trato de menosprecio durante el festival, al negársele
un catálogo que sí era proporcionado a los artistas extranjeros.
"Además, prueba de la falta de profesionalismo es el montaje
inadecuado de las salas, de conferencias donde los invitados de otros
países hablan y a nosotros no se nos permite dialogar con ellos".
Camus, una de las artistas que renunció a la competencia, aseguró
que su decisión corresponde a un "acto legítimo"
de protesta ante la "falta de seriedad" de los organizadores,
que se tradujo en la salida de Minter y del equipo coordinado por Nicolayevsky
y Lozada.
En su carta de renuncia, Toribio señala que, mientras no se atiendan
las demandas de la comunidad artística, el festival será
un símbolo de "arbitrariedad y discordia" que profundizará
el abismo existente entre la comunidad y la UPX.
Más información en la página www.fllanos.com/vidarte.html.
Por
DORA LUZ HAW / Grupo Reforma
LINK:
http://www.reforma.com/cultura/articulo/226276/
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