pese a todo, se celebra el festival vidarte 2002
crisis en la cúpula


Calentado por las mutuas acusaciones entre su directora Dolores Creel Miranda y su excurador Príamo Lozada, el Festival Internacional de Video y Artes Electrónicas “Vidarte 2002” se inicia este lunes 26 de agosto con la ponencia magistral del reconocido videoasta estadunidense Bill Viola.

Aunque ambos protagonistas señalan —en entrevistas por separado con este semanario— que sus diferencias comenzaron desde el origen de esta edición del festival, la crisis estalló a principios de agosto con la renuncia de Ricardo Nicolayevsky como director artístico; Lozada, curador general; Andrea Stavenhagen, encargada de Prensa; Rodrigo Fernández, de la parte editorial; y Jessica Mena y Luis Sierra, de producción.

La renuncia se hizo pública a principios de agosto, cuando en una entrevista con el diario Reforma, Lozada acusó a Creel Miranda de impositiva y de hacer un festival “personal”. Días después, el artista plástico Fernando Llanos hizo circular por correo electrónico una carta suscrita por artistas y curadores, en la cual se acusó a la directora de tener “nula capacidad para respetar el trabajo de los profesionales”.

Entre los firmantes se encuentran los curadores Olivier Debroise, Edgardo Ganado Kim, James Young y Cuauhtémoc Medina; el historiador y crítico Francisco Reyes Palma; los artistas Maris Bustamante, Héctor Falcón, Teresa Serrano y Arcángel Constantini; y los videoastas Domenico Capello y Grace Quintanilla.
La respuesta de Creel en el citado periódico —ella es directora también de la Unidad de Proyectos Especiales (UPX) del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)— fue que Nicolayevsky y Lozada renunciaron porque “se dieron cuenta de que no podían con el paquete”.

Las declaraciones se dieron, sin embargo, cuando parte de la programación estaba preparada. El 15 de mayo pasado la dieron a conocer los tres en el Palacio de Correos.No quieren un mártirSegún la directora, se ha modificado en poco el esquema original. Se sabe que Lozada presentará en el Laboratorio de Arte Alameda (LAA), del cual es curador, algunas de las exposiciones que había preparado para Vidarte, como Cartografías del deseo, preparada por Esther Regueira, curadora en el Museo Andaluz de Arte Contemporáneo, de España, y una muestra monográfica con obra del artista estadunidense Les LeVeque, curada por Lozada.

Dado que el LAA, dependencia del Instituto Nacional de Bellas Artes, y la UPX son parte del Conaculta, se les pregunta a ambos qué opina Sari Bermúdez, presidenta de ese organismo.
Responde Creel Miranda en su oficina ubicada en Barranca del Muerto:
“Ella no quiere guerra, está muy molesta con la situación, muy molesta con Príamo, no sé cuál vaya a ser el futuro de esto, tampoco lo quieren volver un mártir, hay el peligro de que sacándolo de ahí se vuelva un mártir.”

A Lozada, quien prefiere la entrevista vía correo electrónico, se le pregunta si estas exposiciones no afectaban la programación —planeada con antelación por el LAA—, por qué establece una competencia entre dos instancias del Consejo, si ha hablado con Bermúdez y qué le ha dicho ella. El curador sólo contesta:
“No parece recordar Creel que la muestra de Esther Regueira era un proyecto que esta curadora española había propuesto para el LAA, a pesar de que aún no estuviera programado. Cuando acepté ser curador de Vidarte 2002, pensé que ése sería un contexto ideal para presentar su curaduría Cartografías del Deseo (presentada anteriormente en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, en Madrid) como mi propuesta de núcleo histórico retrospectivo para el festival, ya que se enfocaba en el trabajo en cine, video y multimedia de artistas (mujeres) latinoamericanas e incluía obras de importantes artistas mexicanas, como Pola Weiss, Mónica Mayer y Maris Bustamante.”

Añade el curador de origen dominicano, quien ha sido jurado en certámenes como Vidéoformes y Videobrasil, así como para la Fundación Rockefeller:
“Fue siempre una petición de los artistas y curadores que salieron, proponer sus proyectos para el LAA. No fue, en ningún instante, una petición mía.”
Por su parte, Creel Miranda expone que ha hecho diferentes llamadas a Paloma Porraz, directora del LAA, e inclusive le ha enviado cartas, sin haber obtenido respuesta, lo cual califica como “extraño”.Facciones enemigasA decir de la directora de la UPX, productora de las desaparecidas series radiofónicas Divagarte y Horizonte XXI, y realizadora de documentales dedicados a Giorgia O’Keefe, Ricardo Legorreta y Vicente Rojo, entre otros artistas, lo hecho por Lozada es “un movimiento político”.

Hasta se aventura a señalar que quienes se han adherido al curador “pudieran estar comprados por algunas facciones enemigas de este gobierno” y que pudieran intentar afectar a su hermano Santiago Creel, secretario de Gobernación, a quien en semanas pasadas le tocó estar en el ojo del huracán por el asunto de la película El crimen del padre Amaro, o a Sari Bermúdez:
“No sé quién está usando mi nombre, que se relaciona con una persona política, para hacer todo un escándalo en el que hay un festival muy sólido, muy bien establecido. Sí, efectivamente, algunas personas han renunciado, pero son pocas en comparación con la cantidad de personas que van a venir (60 del extranjero). No afecta en nada su renuncia.”
—¿Ha platicado de esto con su hermano Santiago Creel?
—Sí lo he platicado. Él es muy optimista, ha sido criticado por mucha gente, conoce perfectamente este medio, no creo que le preocupe demasiado, él tiene su mundo político y yo el artístico. Sabe que hace 30 años trabajo en este medio, que me he entrevistado con miles de artistas, que los artistas de todas las disciplinas en general me quieren.
Afirma que si se analizan los grupos a los que pertenecen Nicolayevsky y Lozada, podrá entenderse el problema que hay en el fondo, aunque prefiere omitirlos. Incluso se queja de la forma como el reportero del periódico Reforma ha manejado la información, cuando “imagino que los periodistas lo que quieren es saber la verdad”.
Lozada señala como “absolutamente falso” lo de la intención política. Explica que su renuncia no hubiera sido pública, pues su deseo era que “el proyecto se llevara a buen término”, pero cuando la presentó con la solicitud de que se omitiera su nombre de todos los materiales publicitarios del festival y ello no se hizo, se sintió obligado a “aclarar ante la comunidad artística” que había renunciado.      

Sobre los grupos de que habla Creel Miranda dice:
“Me gustaría saber a qué grupos se refiere y quiénes son los integrantes. Todo esto me parece pura especulación. Si realmente tiene pruebas de la existencia de esos grupos, sugiero que las haga públicas y que no esté formulando acusaciones sin fundamento.”Sin acuerdosLa única coincidencia de ambos es que los intentos de renuncia fueron reiterados, pero Creel no acababa por aceptarlas ni ellos por irse definitivamente, dicen, por no afectar la organización del festival. Igual se acusan de haber tenido que discutir muchos aspectos del festival, incluso el diseño de la imagen —que tiene dos flores como quiso Creel, y no una, como proponía Lozada—, sin llegar a un acuerdo.

Un ejemplo, cita la directora, es la presentación en México del artista estadunidense Bill Viola, de quien se presentará una retrospectiva en video monocanal y a quien se rendirá un homenaje. Lozada no quería que el videoasta viniera a México, informa Creel, y por ello se vio obligada a hacer personalmente los contactos, lo cual correspondía al curador.
Lozada afirma:
“Me parece bastante pretencioso llamar homenaje a una muestra de video monocanal de un artista reconocido, principalmente en los últimos 20 años, por sus videoinstalaciones. Viola me parece uno de los artistas más sobresalientes y me oponía a tener una muestra que no fuera representativa de su gran trayectoria.”

Creel Miranda señala a Lozada por haber dejado “cabos sueltos” en su trabajo como curador, pese a que se le pagó “muy bien” (calcula que entre 18 mil y 19 mil pesos mensuales). En cambio asegura no haber atacado en la prensa a Nicolayevsky ni a los otros renunciantes, a quienes hace un reconocimiento por su actitud responsable en el trabajo.
Invita a quienes se le oponen, al resto de los artistas y al público en general a ver primero el festival y después hacer las críticas.

La UPX ha informado que a la convocatoria para el concurso Vidarte 2002 se inscribieron 900 trabajos de los cuales quedaron seleccionados 101, cuyos trabajos se exhibirán dentro del festival. Los ganadores de cada categoría (video y multimedia) recibirán 50 mil pesos el primer lugar, 30 mil el segundo y 20 mil el tercero.
Existe una cláusula, expone Creel Miranda, en la cual los concursantes autorizan al festival a exhibir sus trabajos, por lo cual ya no pueden retirarlos. Cuenta que por esta razón el artista Alfredo Salomón participa bajo protesta.

Propone entonces que quienes no quieran participar en el concurso envíen una carta que ella entregará al jurado, aunque su trabajo será exhibido de cualquier forma, porque así lo establecen las bases del concurso. De lo que se trata, asegura la directora, es de evitar “un escándalo” en el que el ganador rechace los 50 mil pesos del premio como parte “de todo un show”.
El festival consistirá en presentar la selección de videos que participaron en el certamen, así como obras multimedia. Habrá, además, una muestra internacional de videos con producciones de Australia, curada por Hillary Blackman; de Europa Occidental, por Rudolf Frieling; de Europa Oriental, por Marina Griznic; de África, por el curador Olu Oguibe; de India, por Ramita Chatterjee; de Israel y de Estados Unidos, de Irit Bastry.

También una muestra internacional de multimedia, una de videoarte musical —curada por Armond White—, una selección de videos de animación del Festival de Linz y otra más de arte digital de cineastas independientes, con curaduría de Abigail Child.

Por: judith amador tello

LINK: http://www.proceso.com.mx/proceso/articulo_revista.html?aid=1347N22.rtf&seccion=Cultura
http://canales.t1msn.com.mx/cultura/leer_articulo.cfm?article_id=53243