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Lo
especial de la Unidad de Proyectos Especiales
6-Feb-03 (02:52)
El 26 de agosto del 2002 se inauguró Vidarte Festival de video
y artes electrónicas en el Palacio Postal de la ciudad de México,
coordinado por Dolores Creel, directora de la Unidad de Proyectos Especiales
del Conaculta. Días antes de la apertura del evento, el tercer
equipo encargado de organizarlo —curadores, encargados de prensa,
coordinadores— renunció por las diferencias que tenía
con la dirección. Fue por eso que una serie de artistas, curadores
y críticos, tanto participantes como ajenos al evento, impugnamos
la legitimidad de Dolores Creel para llevar a cabo dicho festival internacional,
el más importante en la capital.
La señora Creel, además de autonombrarse como una de las
pioneras del videoarte en México, lo que no es cierto, organizó
al vapor y con poco profesionalismo el festival: la verticalidad de
las decisiones tomadas frente a la curaduría y la arbitrariedad
en torno a la decisiones logísticas, desde la designación
de la sede más como un capricho que como una verdadera decisión
museística, habían alejado a aquellos que por derecho
propio sí tienen capacidad de incidencia en el campo de las artes
electrónicas. La respuesta por parte de la comunidad artística
no se hizo esperar, algunos creadores retiraron sus piezas del concurso
y se informó a la opinión publica su posición con
respecto al autoritarismo con el que se manejaba la directora de la
UPX.
Asimismo, el festival carecía de foros de discusión y
muestra del video mexicano. Las decisiones institucionales fueron claras:
no al diálogo y, de plano, agandallarse el festival. Se ideó
una estrategia de descrédito por parte de la UPX utilizando tiempo
televisivo del Canal 22 y sin opción a réplica por parte
de los descontentos. Así de fácil. Al conocer el conflicto,
algunos de los jurados que ya habían sido invitados, nacionales
y extranjeros, renunciaron, entre ellos se encuentran Kathy High, Jorge
La Ferla, Carlos A. Gutiérrez y Gerardo Sutter.
Los artistas se reunieron dos veces con la presidenta del Conaculta
para llegar a un acuerdo sobre el conflicto y el camino que tendría
que trazarse para posteriores ediciones del festival, pero a seis meses
de distancia las autoridades parecen invadidas por un trance de amnesia
o están tramando estrategias en lo oscurito, como ya se hizo
habitual. O de plano se tardan en dar respuestas, con la firme idea
de que las cosas así se pueden quedar.
El conflicto del canal 40 y TV Azteca recuerda claramente que a las
instituciones públicas les gusta jugar a no saber nada e intrigar
con el paso del tiempo. Pero el tiempo y el silencio ya no son sus aliado.
¿Qué está pasando? ¿Hasta cuándo
se reanudarán las discusiones sobre la pertinencia de llevar
a cabo un festival internacional de artes electrónicas en México
con la participación profesional del gremio en cuestión
y las autoridades? ¿Habrá este año otro festival?
¿Quién está tomando las decisiones para ello? ¿En
dónde podemos enterarnos del presupuesto para realizarlo? ¿Cuál
es en realidad el papel que juega la UPX en la organización del
festival? ¿Es la UPX la institución legítima para
realizarlo, cuando se supone que fue creada para producir programas
de televisión a sabiendas que existen otras instancias especializadas
en los medios electrónicos dentro del mismo Conaculta como el
Centro Multimedia? ¿Todavía pretende Dolores Creel engañar
a las autoridades sobre su conocimiento del video en México y
el mundo?
Parece que el festival se estableció como un espectáculo
suntuoso más de la raquítica industria cultural en nuestro
país, y así lo demostró la malamente famosa y selecta
fiesta/clausura de Vidarte 2000; ¿y luego? ¿Qué
alcances e incidencias tuvo?
Al terminar no pararon los dimes y diretes. Hay que recordar que los
mismos colaboradores de Dolores Creel, que le ayudaron a sacar de bomberazo
el festival a última hora, también se quejaron del incumplimiento
de los acuerdos para la producción del evento.
Es probable que las cosas cambien poco, la UPX acaba de invitar a la
artista Joan Jonas para dictar algunas conferencias y realizar un performance
y una videoinstalación en el Centro Nacional de las Artes, misma
que hoy no se puede visitar por problemas técnicos. ¿Me
pregunto si no se están duplicando las funciones de las instituciones
e invadiendo campos que no corresponden a la UPX?
Quien quiera conocer el desarrollo de lo que pasó puede consultar
la página www.fllanos.com/vidarte.html , en donde el curioso
encontrará los artículos periodísticos, las cartas
y reseñas del conflicto.
Ahora sólo queda esperar que la Santa Virgen del Tepeyac y nuestro
flamante San Juan Diego nos hagan el milagrito.
Edgardo Ganado Kim
LINK:
http://www.milenio.com/nota.asp?idc=114886
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