Artes plásticas - Edgardo Ganado Kim
Vidarte 2002 (Segunda parte)


Después del gran evento inaugural de Vidarte 2002, una buena cantidad de público ha visitado la exposición. Es sintomático ver a muchos jóvenes que se interesan por estos medios artísticos, y son ellos el grueso de los que acuden a los eventos paralelos a las muestras, también son quienes suben y bajan en el Palacio postal para encontrar las piezas que son de su interés. Sabiendo que ése era un público seguro y cautivo, no se le toma mucho en cuenta.

La inexistencia de un programa para jóvenes es evidente. Durante los días siguientes a la apertura, muchos creímos que aparecería información adicional de lo que se ve en las pantallas o algunas notas de referencia general. Pero nada, es como si la obra de arte se revelara por sí misma y no necesitáramos de alguna guía, aunque sea elemental.
Quien puede adquirir el catálogo se da cuenta de lo magra y deficiente que es la información que contiene en torno al video y a las artes electrónicas, aunque las fichas técnicas de las obras se encuentran comentadas. No existe un texto curatorial introductorio y explicativo de las líneas que se siguieron para la selección de otros curadores y las obras. Lo que sí se publicó es una presentación de la directora general de Vidarte 2002, Dolores Creel, quien afirma categóricamente que “las artes electrónicas rompieron con todas las ideas tradicionales acerca de la forma de expresar el arte, incorporando aspectos de la vida cotidiana, provocando la interacción del público en la aproximación de las obras, construyendo espacios visuales tridimensionales y dando lugar a todas las posibilidades de expresión y experimentación de realidades virtuales, a través de la exploración de la mente y la extensión de todos los sentidos”.

Se nota desde la primera frase que la funcionaria defiende a las artes electrónicas de manera incondicional y sin conocer el desarrollo del arte en muchas de sus etapas. La frase que se refiere a la exploración de la mente, recuerda más un comentario de Jaime Maussan que a una referencia de explicación de teoría artística. Al mismo tiempo, afirma categóricamente que el video y las artes electrónicas incorporaron “aspectos de la vida cotidiana” al arte. Pues claro que los utilizó, exactamente igual que lo ha hecho la música, la pintura, el teatro, la danza y todas las artes a través de miles de años. ¿En qué cree que se basan los artistas para producir sus discursos? Luego nos informa que estas obras están “construyendo espacios visuales tridimensionales”. La escultura tiene tres dimensiones, asimismo la arquitectura y otras artes comparten esta característica. ¿Por qué dirá algo tan soso la directora de Vidarte 2002? ¿Qué quiere justificar con tan elementales frases?
Más adelante se pretende poeta con enunciados como “en el artista siempre hay algo de intermediario entre la tierra y el cielo. Las nuevas tecnologías significan nuevos medios con potencialidades infinitas, pero es sólo la persona que está detrás de ellas y que ha desarrollado sus capacidades humanas y suprahumanas, quien puede hacernos mirar el infinito”. Aquí sí se voló la barda, ahora resulta que los artistas son seres supra, algo así como que tienen un plus que supongo el mismo Dios se los otorgó, don divino que ni a ella, ni a mí, nos tocó.

Con todo y lo bonito que se quiere expresar la controvertida funcionaria, casi poeta en ciernes, le preguntaría: ¿Por qué no se terminaron de montar las computadoras del cuarto piso el primer día de la exposición? Todavía en los días subsecuentes hasta encontrábamos las cajas en donde se empacaron estas herramientas. Hablando de los instrumentos conceptuales para estructurar una exposición, los asesores del festival nunca se dieron cuenta de que el Palacio Postal está totalmente compartimentado en sus espacios que tendrían que ser modificados creando una serie de salas negras dentro de otro espacio arquitectónico, y distribuyendo las obras de una manera poco clara con respecto a la curaduría.

Por otro lado, el primero de septiembre permaneció cerrada la exposición. Con pocos días para la muestra, los organizadores decidieron que un día no importaba y cerraron. Aunque el horario normal es generoso, de 10 am a 10 pm, no todos podemos acudir entre semana. Mucha gente se quedó sin ver el tan cacareado festival. Uno de los proyectos de difusión más extensos y costosos de la historia del arte en México es sin duda el de Vidarte 2002. Radio, cine, televisión, espectaculares, pósters en parabuses, pendones y otros medios de difusión se utilizaron para que un gran público acudiera al festival. ¿Por qué se le ha dado tanto apoyo a este evento en comparación con otros? ¿Quién pagó y decidió los tiempos de radio y televisión tan costosos y peleados por otras instancias artísticas? ¿A otros eventos del Conaculta se les va a dar una difusión como ésta?


Edgardo Ganado Kim

 

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